lunes, 5 de septiembre de 2011

Qué hacer en Sidney durante (nuestro) verano

La icónica capital australiana ofrece un sinfín de actividades durante su amable invierno. Proponemos ocho planes para desvestirla a 10 grados.

Multiétnica, sincronizada, deportista y sencilla, Sidney resurge en julio y agosto para hacer disfrutar a todo aquel que huye del calor y la multitud. Y lo consigue.
1. Asistir al Salón Náutico Internacional

Inaugurada en 1968, es la exhibición de barcos más prestigiosa del continente por estar ubicada en uno de los puertos más espectaculares del mundo. La marina, con capacidad para 300 embarcaciones de gran tamaño, se construyó para la ocasión en la cosmopolita Cockle Bay. El espectáculo, que ofrece actividades diversas como desfiles de moda, cuenta además con seis salas cubiertas en las que el visitante podrá curiosear. Desde el 28 de julio y hasta el 1 de agosto, todo el que desee se puede acercar a visitar esta exposición por 15€.
2. Pasear por el barrio de moda

Durante las últimas décadas, Potts Point ha sido el barrio bohemio del centro de Sidney. Ahora, una nueva ola de aperturas ha restablecido el barrio como destino para la gente joven y guapa de la ciudad. Quizás por esto, o debido a su proximidad aMacleay Street, la arteria principal de la zona, es sin duda el mejor lugar para los que deseen conocer a fondo el lado más auténtico de los sydneysiders. Modernos, famosos, mochileros, ejecutivos y gays se entremezclan entre sus calles repletas de floristerías, de preciosos edificios Art Déco y de casas de estilo victoriano. Los cafés y restaurantes tienen un ambiente muy animado, sobre todo durante la tarde. El bar Velluto es uno de los más famosos, donde se puede disfrutar de una copa de vino Krug Vintage, acompañado de sabrosos quesos australianos. Lugares como este confirman el papel del barrio como uno de los recintos líderes en entretenimiento de Sidney.
3. Comprar comida local en el Eveleigh Farmers

Galardonado por su autenticidad, en este mercado los agricultores y productores artesanales venden sus propios productos. Todos los sábados se puede encontrar género fresco y de temporada. Más de 70 vendedores ambulantes ofrecen una amplia gama de artículos. Los amantes de lo gourmet pueden adquirir fruta y verdura, productos orgánicos, especias tan originales como el chutney, carnes de todo tipo de primerísima calidad, lácteos, pescado ahumado local, pan artesano, vinos de bodega y aceite de oliva. El Taller de Herrería dentro del mercado se convierte cada semana en un lugar de aprendizaje, donde los visitantes escuchan y comparten con los mercaderes de la comunidad Eveleigh historias sobre el origen de los productos que venden, mientras los degustan sentados en una terraza.
4. Acudir al evento deportivo del año

La carrera más grande del mundo, The Sun Herald City2Surf con 80.000 participantes registrados en el 2010, atrae a atletas de elite y deportistas aficionados de todos los rincones del mundo. La carrera benéfica dura 14 kilómetros, desde el céntricoHyde Park hasta la espectacular Bondi Beach, y es el evento deportivo más significativo del país. Desde 1971, el ambiente de la ciudad en esta fecha (este año es el 14 de agosto) es singularmente dinámico. Completar esta carrera es atravesar los enclaves más significativos de la capital. Para los que no se animen, las 16 hectáreas de Hyde Park, rodeado de filas de higueras, permiten descansar en el centro de la ciudad y ver el comienzo de este evento, para luego hacer un poco de turismo y, más tarde, dirigirse a la playa surfera de Bondi para contemplar la llegada de la carrera en un ambiente chill out.
5. Escalar el Harbour Bridge

El Puente de la Bahía de Sidney, orgullo nacional, atraviesa la bahía y conecta el centro financiero con la costa norte. La vista desde el puente, con la ópera, es sin duda la más icónica y turística de la ciudad, símbolo no sólo de Sidney sino también de toda Australia. Desde 1998, los turistas que deseen pueden atravesar el puente escalando el arco superior a través de una pasarela. La experiencia dura tres horas y media y está orientada por profesionales, que reparten a los visitantes ropa adecuada para la aventura.
6. Soñar en la Ópera

La Ópera de Sidney es uno de los edificios más famosos y sigulares del siglo XX. La construcción, Patrimonio de Humanidad, ofrece espectáculo continuo en sus cinco teatros. Este julio y agosto se podrá disfrutar de representaciones como Fausto, de Shakespeare o La bohéme, de Puccini, además de distintas actuaciones representadas por la Ópera de Sidney y la Orquesta Sinfónica de la ciudad.
7. Rejuvenecer en Manly beach

A solo 15 minutos del distrito centro de Sidney, la zona de Manly es una de las más bellas de la península. El camino hasta aquí ofrece unas magníficas vistas de acantilados frondosos y de barcos de vela que se entrecruzan tranquilos en el Océano Pacífico. La colonia cuenta con 18 prístinas playas, 100 restaurantes y 200 tiendas. Es hogar de los pioneros del surf y tiene una vida nocturna increíble. En julio verano ofrece un calendario con actividades casi todos los días de la semana. The Corso es la plaza donde sentarse a tomar algo mientras se disfruta de este atractivo pueblo costero.
8. Aprovechar la migración de las ballenasExisten distintas agencias deeco-turismo que ofrecen expediciones para ver este espectáculo de la naturaleza. Con la llegada del frío a las aguas australes, estos gigantescos animales migran a tierras más templadas, subiendo por la costa este del país. Con salidas diarias, las agencias garantizan al 100% que se podrá disfrutar del desfile de ballenas. La mayoría de las embarcaciones turísticas salen del puerto de Sidney.

Fuente: ocholeguas.com

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