jueves, 13 de octubre de 2011

Los Ángeles en 24 horas

Llegado de una travesía por el desierto, y nunca mejor dicho ya que el Mojave precedió la llegada a la Gran Naranja, uno desea con fervor pisar la arena de la playa y aspirar el aroma marino. Para hacerlo sólo tienes que atravesar un área metropolitana de casi 20 millones de personas.

Más que una urbe parece un pequeño país y el coche se hace un elemento más que indispensable para recorrerla.Playa, cine y noche sería un buen resumen para una visita relámpago de 24 horas a L.A. Lo justo sería empezar por el cine, piedra angular de la ciudad y de aquella colina llamada Monte Lee de donde dicen, nació el séptimo arte. Más tangible y entretenido es el Paseo de la Fama, con sus más de dos mil estrellas y los teatros Kodak y Chino -o Grauman's-.

Más curiosa que cautivadora es la visita a uno de los lugares donde, supuestamente, comenzó a andar esto del cine: Los Universal Studios, responsables de filmes como Frankestein, Jurassic Park, Tiburón y series como Mujeres Desesperadas. Más allá de su elevado precio, uno entra con las expectativas de pasar un día conociendo los entresijos de Hollywood y se encuentra en un parque de atracciones orientado al público infantil. Reseñable es la visita oficial a los estudios reales, algo que es lo que espera el público adulto.
Santa Mónica, Venice y Malibú

Calor sí se pasa en L.A. La humedad del mar no se sabe si supone un paliativo o una condena en esta jungla de asfalto. Lo mejor es que atraviese la mítica calle de las palmeras, Sunset Boulevard,se muera de envidia al ver las casas y las vistas de Beverly Hills y se encamine directamente a las playas de la ciudad de las que destacaría tres zonas: Santa Mónica, Venice y Malibú. Y no, no está Pamela Anderson en las típicas casetas de vigilancia marina.

La primera destaca por su piero muelle donde hay restaurantes y una feria permanente bastante curiosa de noche. Además está el Third Street Promenade, una calle peatonal de muy buen ambiente y recomendable para tomar algo al caer el sol. Venice es un paraíso del culto al cuerpo. Ver a gente haciendo deporte es una constante en este estado y en esta playa. El rey, entre todos, es el surf. Malibú es la zona de más dinero y quizá por eso sus playas disfrutan de menos bullicio que las otras. En síntesis, las playas de Los Ángeles no son paradisíacas pero son unas de las mejores playas urbanas en las que haya estado.

L.A. no es una ciudad muy bien valorada por el turismo. La mayoría se rinde a la diversidad de San Francisco o a la practicidad deSan Diego. No obstante, tiene algo que engancha. Hay que vivir Los Ángeles, no visitarla. No es bonita, no es práctica, no es cómoda, no es barata... Sin embargo, una sensación habitual al dejarla es: yo viviría aquí.


Apartamentos en Madrid centro

No hay comentarios:

Publicar un comentario