La historia del parque comenzó cuando la familia Médici compró el Palazzo Pitti en 1550. En sus inicios el parque abarcaba sólo la parte comprendida entre el palacio y el Forte di Belvedere. Fue en el siglo XVII cuando se extendió hasta el suroeste.
Los jardines fueron abiertos al público en 1766.
¿Qué ver en los Jardines de Boboli?
Grutas, fuentes, pérgolas, un pequeño lago y cientos de estatuas de mármol. Si queréis recorrer los jardines completamente y sin prisa, deberéis dedicar al menos dos o tres horas.
Uno de los lugares más importantes del jardín es el antiguo anfiteatro. En su centro se encuentra unobelisco egipcio que fue llevado desde la Villa Médici en Roma.
Las escasas zonas verdes en Florencia
Si hay algo que no nos gusta de Florencia es la falta de parques, zonas verdes y, en general, lugares donde descansar. Los Jardines de Boboli tratan de suplir esta falta, pero su limitado horario y que sean de pago no indica que sean un lugar para visitar a menudo.
Como visita turística, si es recomendable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario