La basílica, obra de Paul Abadie, comenzó a construirse en 1875 y se completó en 1914. Fue consagrada como basílica a los cinco años de su construcción, el 16 de octubre de 1919.
Las dimensiones de Sacré Coeur hablan por si solas: 83 metros de longitud, 35 metros de anchura y una torre de 83 metros de altura.
Subida a la cúpula y cripta
La Basílica del Sagrado Corazón ofrece la posibilidad de su subir hasta su cúpula para contemplar la ciudad.
De todos modos, las vistas no son demasiado interesantes y existen otros muchos lugares mejores desde los que conseguir interesantes vistas de la ciudad, como son el Arco del Triunfo o la Torre Eiffel.
De igual modo tampoco merece la pena pagar por visitar la cripta, ya que no ofrece nada especial.
Funicular de Montmartre
Para llegar a la Basílica del Sagrado Corazón podéis utilizar el Funicular de Montmartre, transporte que entró en servicio en 1900. Su acceso se encuentra muy cerca de la boca de metro Anvers y el precio es el de un Ticket t+.
La subida que realiza el funicular sustituye a 197 empinados escalones, por lo que merece la pena pagar el billete, sobre todo los días calurosos.
Alrededores de Sacré Coeur
En los alrededores de la basílica encontraréis muchos restaurantes, tiendas y un ambiente muy especial. Merece la pena dar un paseo porMontmartre para descubrir por qué recibe el nombre de "Barrio de los Pintores".
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